El Pequeño Tren del Norte

Le petit train du nord, es un parque multi-recreacional de la provincia de Québec. En este parque se puede hacer actividades tales como ciclismo, cross-country. skiing y senderismo. Desde que oí que allí había una ruta para bicicletas de 200 Km me dije que algún día la tenía que hacerlo. Lo que hoy es una ruta para bicicletas originalmente era el camino ferroviario del tren que iba de St-Laurier a St-Jerome, cuando removieron los rieles acondicionaron el camino para que en verano pudiera ser transitado en bicicletas y en invierno para hacer cross-country.

Una parte del trayecto es bastante salvaje y rural, no hay pueblos y solo se ven lagos, montañas, bosques y uno que otro sembradío. La otra parte se encuentran pequeños pueblos muy pintorescos con gente amigable y simpática.

El año pasado hice el recorrido de los 200 km en 4 días. Suena como muchos kilómetros, pero realmente no se sienten. Conseguí un paquete que ofrecía 3 noches de hospedaje en B&B y cerca de sitios con agua donde uno se podía dar un chapuzón. Entre las servicios incluidos en el paquete estaba el transporte al punto inicial y el traslado del equipaje mientras uno esta rodando, así que cuando llegaba al B&B donde dormiría ya tenía mi bolso allí. Muy conveniente!

La primera parte del recorrido es muy hermoso, la ruta pasa entre bosques, lagos y senderos solitarios con olor a pino. Al principio me encontré con muchos ciclistas, pero luego de rodar unos 30 km casi no me encontraba a nadie hasta el punto que solo estaba yo sola en la inmensidad del parque. Nunca me sentí sola, por el contrario, me sentía en conexión con la naturaleza, era super agradable sentir el viento fresco, el olor de flores y pino, el sonido de los riachuelos y el calor del sol. Me sentía como un ave libre que volaba a su propia velocidad, estaba tan feliz, que tuve una sonrisa durante todo el viaje. Una experiencia inolvidable realmente.

La segunda parte del trayecto, fue diferente, pero igual de agradable. Allí cada casi 4 Km me topaba con un pueblito, donde las antiguas estaciones de trenes las convirtieron en cafés y restaurantes. Así que me paré varias a tomarme un té, tomarme una comida ligera o comerme un helado. Entre cada pueblito, igual seguía disfrutando de la naturaleza, así que fue una buena transición hasta llegar al pueblo de St-Jérôme.

Cada día de este viaje siempre había algo que descubrir y que aprender. Conocí uno grupo de músicos americanos que tocaban música tradicional de las montañas (Apalaches), luego del viaje los fui a ver a presentación que hicieron en Montreal. En uno de los B&B dieron prácticamente un concierto a los dueños del sitio y a mi, todo un privilegio!. También conocí a otra chica que viajaba sola y que estaba haciendo una especie de peregrinación personal, como recontrándose con ella misma, en uno de los hospedaje cenamos juntas y tuvimos hablando como por tres horas sin parar. En otro B&B conocía varias parejas de americanos, amantes de las actividades al aire libre, con ellos tuve conversaciones largas e interesantes. Casualmente,casi al final de mi viaje me los volví a encontrar en uno de los pueblitos mientras me tomaba un té.

Si alguna vez tienes la oportunidad de hacerlo, no lo pienses dos veces porque vale la pena. A parte de los recuerdos lo que me quedó es que fue ser muy enriquecedor, divertido, y una forma diferente de pasar las vacaciones. Este tipo de experiencias nunca se olvidan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s